Un sistema de rociadores contra incendios es, por diseño, una instalación estática. A diferencia de los sistemas eléctricos o de climatización que manifiestan sus fallas en el uso diario, los rociadores pueden permanecer en silencio durante décadas, esperando un evento que probablemente nunca ocurra. Sin embargo, esa inactividad es su mayor enemigo: la corrosión silenciosa, el factor humano en el almacenamiento y el vencimiento de los elementos sensibles al calor pueden convertir una inversión millonaria en una red de tuberías inútil.
Bajo los estándares de la NFPA 25 (Edición 2026), la Inspección, Prueba y Mantenimiento (IPM) no es un ejercicio burocrático de revisión de manómetros; es la única garantía técnica de que, cuando el bulbo de vidrio se rompa, el agua llegará al fuego con el caudal y el patrón de distribución calculados. En este artículo, desglosamos los requisitos críticos del Capítulo 5, desde las frecuencias de prueba de laboratorio hasta las reglas para el reemplazo de componentes, herramientas esenciales para que propietarios y profesionales de la seguridad en Colombia aseguren la continuidad de sus operaciones.
El Capítulo 5 establece los requisitos para la inspección, prueba y mantenimiento (IPM) de los sistemas de rociadores contra incendios, los cuales son el tipo de sistema de protección contra incendios más común instalado en el entorno construido. El IPM es necesario para garantizar que el sistema y sus componentes funcionen según lo previsto en caso de un incendio accidental. Estas tareas de IPM y las frecuencias descritas en este capítulo representan requisitos mínimos y, como tales, pueden ser aumentadas cuando sea necesario.
El capítulo 5 contiene una tabla con las tareas mínimas de IPM que deberían ser acometidas, las cuales se muestran a continuación:
| Ítem | Frecuencia | Referencia |
|---|---|---|
| Inspección | ||
| Evaluación de la condición interna de las tuberías | — | Capítulo 14 |
| Salidas de aire automáticas | Anualmente | Capítulo 13 |
| Válvulas de control | — | Capítulo 13 |
| Rociadores operados eléctricamente | Anualmente | 5.2.1.5 |
| Conexiones del cuerpo de bomberos | — | Capítulo 13 |
| Manómetros (sistemas húmedos y de diluvio) | — | Capítulo 13 |
| Manómetros (sistemas secos y de acción previa) | — | Capítulo 13 |
| Soportes colgantes/ arriostramientos/otros soportes | Anualmente | 5.2.3 |
| Cinta calefactora | — | 5.2.6 |
| Letreros informativo del diseño hidráulico | Anualmente | 5.2.5 |
| Letreros informativos | Anualmente | 5.2.7, 5.2.8 y 5.2.9 |
| Tuberías y accesorios | Anualmente | 5.2.2 |
| Rociadores | Anualmente | 5.2.1 |
| Rociadores | Anualmente | 5.2.1.4 |
| Rociadores (de repuesto) | Anualmente | 5.2.1.1.7 |
| Dispositivos de señal de supervisión (excepto interruptores de supervisión de válvulas) | — | 5.2.4 y Capítulo 13 |
| Válvulas del sistema | — | Capítulo 13 |
| Dispositivos de señal de supervisión de válvulas | — | 5.2.4 y Capítulo 13 |
| Dispositivos de alarma de flujo de agua | — | 5.2.4 y Capítulo 13 |
| Prueba | ||
| Solución anticongelante | Anualmente | 5.3.4 |
| Válvulas de control | — | Capítulo 13 |
| Rociadores operados eléctricamente | — | 5.3.2 |
| Manómetros | — | Capítulo 13 |
| Drenaje principal | — | Capítulo 13 |
| Rociadores (todos) | A los 50 años y cada 10 años a partir de entonces | 5.3.1 |
| Rociadores (todos) | A los 75 años y cada 5 años a partir de entonces | 5.3.1 |
| Rociadores (secos) | A los 20 años y cada 10 años a partir de entonces | 5.3.1 |
| Rociadores (temperatura extraalta o mayor con dispositivo de activación metálico) | Cada 5 años | 5.3.1 |
| Rociadores (de respuesta rápida, excepto ESFR y CMSA) | A los 25 años y cada 10 años a partir de entonces | |
| Rociadores (ESFR y CMSA con elementos de respuesta rápida) | A los 20 años y cada 10 años a partir de entonces | 5.3.1 |
| Rociadores (para ambientes hostiles) | Cada 5 años | 5.3.1 |
| Dispositivos de señal de supervisión (excepto interruptores de supervisión de válvulas) | — | Capítulo 13 |
| Válvulas del sistema | — | Capítulo 13 |
| Dispositivos de señal de supervisión de válvulas | — | Capítulo 13 |
| Dispositivos de alarma de flujo de agua | — | 5.3.3 y Capítulo 13 |
| Mantenimiento | ||
| Drenajes de punto bajo (sistemas de tubería seca y de acción previa) | — | Capítulo 13 |
| Rociadores y boquillas de pulverización automáticas que protegen equipos comerciales de cocina y sistemas de ventilación | Anualmente | 5.4.1.8 |
| Reemplazo de rociadores fabricados antes de 1920 | — | 5.4.1.1 |
| Reemplazo de rociadores con signos que figuran en 5.2.1.1.1 | — | 5.4.1.1 |
| Reemplazo de rociadores con desempeño deficiente | — | 5.4.1.1 |
| Sustitución de rociadores afectados por un incendio | — | 5.4.1.1 |
| Reemplazo de rociadores roscados removidos de la conexión por cualquier motivo (excepto el tipo seco) | — | 5.4.1.2 |
| Reemplazo de guardas de rociadores dañados | — | 5.2.1.1.7.2 |
| Válvulas (todos los tipos) | — | Capítulo 13 |
| Investigación | ||
| Obstrucción | — | Capítulo 14 |
Algunas de estas tareas podrían no aplicar para Colombia, ambientes donde no hay riesgo de congelamiento, aun así, se mencionan a manera ilustrativa.
Algunas de las actividades de inspección enumeradas en la tabla pueden ser realizadas con una cantidad mínima de capacitación por parte de los propietarios de la propiedad, sus representantes designados o el personal de mantenimiento de la propiedad. Por ejemplo, la inspección semanal/mensual de los manómetros y las válvulas de control puede realizarse con una capacitación básica; asimismo, la inspección anual de la placa de información del diseño hidráulico tiene como fin simplemente verificar que esté sujeta al montante (riser) del sistema y sea legible. Las tareas de inspección más técnicas y las actividades de prueba y mantenimiento requeridas por la Tabla deben ser realizadas por un contratista calificado, un proveedor de servicios o personal de la instalación, ya que estas actividades requieren capacitación especializada. Esto implica, que el propietario puede acometer algunas de las tareas de IPM y documentarlas para los fines de presentación de registros frente a las AHJ.
Además de los requisitos de este capítulo, muchos de los requerimientos del Capítulo 13 (Componentes Comunes y Válvulas), Capítulo 14 (Condición Interna de la Tubería e Investigación de Obstrucciones) y Capítulo 15 (Deterioros/Impairments) se aplican a los sistemas de rociadores. La Tabla resume los requisitos mínimos específicos para el IPM del sistema de rociadores. Tenga en cuenta que la columna “Referencia” contiene indicadores hacia secciones de la norma; es importante que los usuarios de esta tabla consulten dichas secciones para obtener información completa sobre la tarea en cuestión. Esta tabla y otras similares son solo resúmenes y no representan la información completa necesaria para usar, aplicar o hacer cumplir la norma. En cada caso, debe leerse con detenimiento la NFPA 25 y sus anexos en búsqueda de claridad en las tareas y procedimientos de IPM. De igual forma, el mantenimiento de alguno de los componentes del sistema de rociadores podrá requerir los manuales del fabricante, o desmontar el equipo y enviarlo a servicio autorizado (por ejemplo, una válvula check cuya clapeta no asienta, o una válvula mariposa atascada).
Tareas de inspección del sistema de rociadores
Suciedad y corrosión de los rociadores
Los rociadores deben inspeccionarse anualmente desde el nivel del suelo. Esto puede hacerse bien sea con binoculares, drones, o similares. Salvo requerimiento expreso del propietario, la inspección con elevadoras no es requerido.
Cualquier rociador que muestre señales de cualquiera de los siguientes puntos debe ser reemplazado:
-
Fugas (Goteo).
-
Corrosión que perjudique el desempeño del rociador.
-
Daño físico.
-
Pérdida de fluido en el elemento termosensible de bulbo de vidrio.
-
Carga (acumulación de suciedad/polvo) que perjudique el desempeño del rociador.
-
Pintura, distinta a la aplicada por el fabricante del rociador, que perjudique su desempeño.
Las condiciones descritas anteriormente pueden tener un efecto perjudicial en el desempeño de los rociadores al impactar negativamente los patrones de distribución de agua, aislar los elementos térmicos y retrasar su operación, o de lo contrario, dejar al rociador inoperable o ineficaz.
Los rociadores severamente corroídos o cargados deben reportarse como una deficiencia o deterioro (impairment) como parte de la inspección visual y designarse para su reemplazo. Dichos rociadores podrían verse afectados en su distribución u otras características de desempeño que no se abordan en las pruebas rutinarias de muestras.
La corrosión, carga o pintura que se encuentre en el asiento del rociador podría impactar la liberación del tapón y el chorro de descarga. Si se acumulan en el deflector, podrían afectar el patrón de pulverización (spray pattern). En los elementos operativos, podrían afectar la respuesta térmica. Los rociadores que presenten corrosión, carga o pintura limitada en lugares que no se espera que impacten la operación o la distribución pueden seguir en servicio. Si es necesario determinar su estado, se pueden enviar muestras a un laboratorio de pruebas aprobado. La decoloración superficial que no impacte el desempeño no justifica el reemplazo ni las pruebas.
La operación de múltiples rociadores sin presencia de fuego puede ser señal de exposición a temperaturas o presiones excesivas, daños o corrosión severa. Se debe considerar el reemplazo de rociadores representativos de los que operaron. Adicionalmente, los bulbos de vidrio expuestos a la luz solar o ambientes fríos (como cámaras frigoríficas) pueden perder o cambiar su color de clasificación de temperatura. Esta pérdida de color no debe confundirse con la pérdida de fluido. Las pruebas han demostrado que esto no afecta la operación y pueden permanecer en servicio. Se observó que en ambientes fríos, al subir la temperatura a más de 15.5°C (60°F), el color del fluido regresa.
En lugar de reemplazar rociadores cargados con polvo, se permite la limpieza con aire comprimido o aspiradora, siempre que el equipo no toque el rociador. Los rociadores no deben ser limpiados con brochas, agua y jabón, solventes o similares. En general, debe evitarse tocar o manipular el elemento sensible al calor de los rociadores.
Ejemplos de rociadores cargados o corroídos se muestran a continuación.

En el siguiente estudio, https://www.sprinklerage.com/loading-detrimental-sprinkler-performance/ , el lector puede ahondar un poco más en el efecto de la carga de suciedad en los rociadores. Incluso cargas ligeras pueden acercar el RTI al límite en rociadores QR (típico usado en riesgos ligeros). La definición de “carga perjudicial” del estudio depende del tipo de rociador y su RTI inicial, por lo cual, si no se puede determinar visualmente, se recomienda tratar la carga como perjudicial y limpiar (como se mencionó) o reemplazar el rociador.
De igual manera, cuando se detecte que los escudos (chapetones) y las placas de cobertura (tapas) para rociadores empotrados (concealed), al ras o ocultos faltan o muestran señales de cualquiera de las siguientes deficiencias, deberán ser reemplazados por escudos o placas de cobertura listados que formen parte del conjunto (ensamble) del rociador listado:
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Daño físico.
-
Corrosión perjudicial para el desempeño del rociador.
-
Carga (suciedad/polvo) perjudicial para el desempeño del rociador.
-
Pintura, distinta a la aplicada por el fabricante, perjudicial para el desempeño del rociador.
Cuando se encuentre que los escudos y placas de cobertura están adheridos o pegados al techo o pared (generalmente por pintura), deberán ser reemplazados. Los rociadores a los que les falten los escudos o tapas deben reemplazarse con su componente listado, o se debe cambiar el rociador completo. Muchas veces se instalan escudos “genéricos”; esto es incorrecto. El enfoque debe estar en el conjunto listado (el rociador y su tapa específica probados juntos), no solo en la tapa. Un rociador oculto fue probado en laboratorio con una tapa específica que se desprende a una temperatura exacta. Ponerle una tapa de otra marca o una “genérica” invalida el listado y pone en riesgo la vida, de igual forma, si el pintor del edificio pintó sobre la tapa de un rociador empotrado, esta puede quedar pegada (“adherida”). Esto retrasa o impide que la tapa caiga y el rociador se active y la única solución es el Reemplazo.
Orientación incorrecta de los rociadores
Cualquier rociador que haya sido instalado en la orientación incorrecta debe corregirse reposicionando la tubería ramal (branch line), el niple de bajada (drop) o el niple de subida (sprig), o de lo contrario, debe ser reemplazado. Los rociadores están diseñados específicamente para ser Montantes (Upright), Colgantes (Pendent) o de Pared (Sidewall). El deflector está diseñado para distribuir el agua correctamente solo en esa posición. Instalar un rociador colgante hacia arriba o un montante hacia abajo es una deficiencia crítica. El agua golpearía el techo en lugar del piso, o viceversa, dejando el incendio sin control. No basta con “girar” el rociador si el niple no lo permite. La norma exige corregir la tubería (el drop o el sprig) para que el rociador quede en su posición de diseño, o cambiar el modelo de rociador por uno que corresponda a esa orientación. A continuación, se muestran ejemplos de dicha deficiencia.

Distancia mínima de los deflectores al tope de almacenamiento
Se debe mantener el espacio libre mínimo hacia el almacenamiento por debajo de todos los deflectores de los rociadores. Las obstrucciones a los patrones de distribución de los rociadores pueden perjudicar su eficacia; aquellas situadas a menos de 18 pulgadas (457 mm) tienen un impacto mucho mayor que las ubicadas a mayor distancia. La NFPA 13 brinda la guía sobre estos tipos de obstrucciones.
A menos que se requieran distancias mayores o se permitan distancias menores por casos específicos, el espacio libre entre el deflector y la parte superior del almacenamiento debe ser de 18 pulgadas (457 mm) o mayor.
Para rociadores de respuesta rápida y supresión temprana (ESFR) y rociadores de aplicación específica para control de modo (CMSA), el espacio libre entre el deflector y la parte superior del almacenamiento debe ser de 36 pulgadas (914 mm) o mayor.
Cuando otras normas distintas a la NFPA 13 especifiquen distancias mínimas mayores, estas deberán seguirse. En el caso de almacenamiento de neumáticos de caucho (llantas), la distancia desde la parte superior del almacenamiento hasta los deflectores debe ser de 36 pulgadas (914 mm) o mayor.
Los rociadores entre racks (in-rack) no están obligados a cumplir con los criterios de obstrucción ni con los requisitos de espacio libre desde el almacenamiento. Se permitirá que el espacio libre sea menor a 18 pulgadas (457 mm) solo cuando el estándar de instalación así lo permita. Cualquier almacenamiento que esté más cerca del deflector de lo permitido debe ser corregido.
Tubería y Accesorios del sistema de rociadores
La tubería y los accesorios de los rociadores deben inspeccionarse anualmente desde el nivel del suelo. Estos deben estar libres de daños mecánicos, fugas y corrosión. La corrosión superficial que no afecte la integridad de la resistencia de la tubería ni genere preocupación por posibles fugas no justifica el reemplazo de la misma. Se debe aplicar cierto criterio profesional para determinar el grado de corrosión que requiere reemplazo. La tubería de los rociadores no debe utilizarse para soportar componentes ajenos al sistema.
Los soportes (colgadores), abrazaderas y soportes sísmicos de los rociadores deben inspeccionarse anualmente desde el nivel del suelo. La inspección visual de colgadores y arriostramientos sísmicos se realiza desde el suelo porque suele ser poco práctico acercarse para una inspección detallada; el uso de escaleras o elevadores ofrece un beneficio limitado frente al costo. El uso de linternas o binoculares puede ayudar en edificios con techos altos.
Cuando se sospechen problemas, o cuando se realicen otros trabajos a nivel del techo, el inspector puede aprovechar la oportunidad para revisar el sistema de cerca. Sin embargo, no siempre es necesario estar cerca para identificar fallas. Los colgadores, abrazaderas y soportes no deben estar dañados, flojos o desprendidos. Aquellos que presenten estas condiciones deben ser reemplazados o vueltos a fijar. Cuando los soportes están flojos, otros deben soportar la carga, lo que puede causar una falla en cadena por sobrecarga.
Otras tareas de inspección básica
Los interruptores de flujo de agua y de señal de supervisión deben inspeccionarse de acuerdo con el Capítulo 13. Esta inspección visual debe incluir la verificación de fugas o corrosión.
La placa de información del diseño hidráulico debe inspeccionarse anualmente para verificar que esté presente, fijada de forma segura al montante (riser) del sistema y que sea legible. Una placa que falte o sea ilegible debe ser reemplazada.
Cuando la NFPA 13 lo requiera, la placa de información general debe inspeccionarse anualmente para verificar que esté presente, bien sujeta y legible. Dicha placa debe ser de metal resistente a la intemperie o plástico rígido, marcada permanentemente y asegurada con alambre o cadena resistente a la corrosión. Estas placas deben ubicarse en cada montante del sistema.
De igual forma deben inspeccionarse todas las placas informativas de las válvulas, y garantizar que sean legibles y debidamente instaladas.
Tareas de pruebas del sistema de rociadores
Pruebas periódicas de los rociadores
Antes de comenzar esta sección es importante aclarar que no existen pruebas destructivas de los rociadores instalados, tales como aplicar llamas abiertas para su activación. Esto es una mala praxis, que se ha popularizado por los videos de redes sociales, y simplemente no prueban nada.
Dependiendo del tipo de rociador, si es de respuesta estándar, rápida, ESFR, etc, y del tiempo de instalado que tengan, deben hacerse pruebas a una muestra representativa de estos, para determinar si mantienen su capacidad de operación (básicamente, si mantienen su RTI y si no existen trabamientos mecánicos del sello durante su operación).
Cuando los rociadores han estado instalados por un periodo determinado, se debe optar por: reemplazarlos o enviar muestras representativas a un laboratorio para pruebas, repitiendo dichas pruebas en intervalos específicos.
Para rociadores estándar instalados hace 50 años, se deben probar o reemplazar, con repruebas cada 10 años. Si fueron fabricados antes de 1920 y llevan 75 años instalados, las repruebas son cada 5 años.
Los rociadores de respuesta rápida (excepto ESFR/CMSA) deben probarse a los 25 años y luego cada 10 años. Sin embargo, los ESFR y CMSA tienen un plazo más corto: a los 20 años y luego cada 10 años. Los rociadores secos (Dry Sprinklers) también deben probarse a los 20 años, con repruebas cada 10 años.
En ambientes severos o atmósferas corrosivas, la primera prueba o reemplazo es a los 5 años, con repruebas cada 5 años. Si el rociador está listado como resistente a la corrosión, la primera prueba puede extenderse a los 10 años, pero las siguientes serán cada 5 años.
Para rociadores de soldadura de temperatura extra alta ($163°C$ o más) expuestos a calor ambiental constante, la prueba es cada 5 años.
Una muestra representativa consiste en al menos 4 rociadores o el 1% de los rociadores por área (lo que sea mayor). Si un solo rociador de la muestra falla en el laboratorio, se deben reemplazar todos los rociadores que esa muestra representaba.
Una tabla resumen de estos períodos de prueba se muestra a continuación.
| Tipo de Rociador / Condición | Primera Prueba (Años de instalado) | Frecuencia de Reprueba |
| Respuesta Estándar (Post-1920) | 50 años | Cada 10 años |
| Respuesta Rápida (Excepto ESFR/CMSA) | 25 años | Cada 10 años |
| ESFR / CMSA | 20 años | Cada 10 años |
| Rociadores Secos (Dry Sprinklers) | 20 años | Cada 10 años |
| Ambientes Corrosivos (Sin protección especial) | 5 años | Cada 5 años |
| Ambientes Corrosivos (Listados como resistentes) | 10 años | Cada 5 años |
| Temperatura Extra Alta ($163°C$ +) | 5 años | Cada 5 años |
| Antigüedad Extrema (Pre-1920 o 75 años instalados) | 75 años | Cada 5 años |
Un error común es que cuando se sacan los rociadores para la muestra, los técnicos olvidan que deben ser reemplazados por rociadores nuevos del mismo modelo y características (no se pueden dejar el hueco o poner un tapón).
A medida que los rociadores envejecen, pueden fallar con mayor frecuencia. Como se establece en la norma, cuando un solo rociador falla la prueba, todos los rociadores representados por esa muestra deben ser reemplazados. Con las mejoras en la tecnología de rociadores, podría ser deseable reemplazar los rociadores antiguos en lugar de continuar con las pruebas periódicas. Además, si el área de la muestra es pequeña, podría ser más rentable reemplazar los rociadores que probarlos. Es necesario realizar un análisis de costo-beneficio para determinar si el reemplazo es la mejor estrategia.
Los rociadores que se someten a prueba pasan por un procedimiento conocido como prueba de inmersión (plunge test). El rociador se inserta en un dispositivo llamado aparato de prueba de inmersión, donde se expone a un flujo de aire que tiene una velocidad y temperatura controladas. La temperatura en el dispositivo es considerablemente más alta que la temperatura de operación del rociador. El rociador se presuriza con 7 psi (0.5 bar) de presión de aire. Se mide el tiempo que tarda el elemento fusible o el bulbo de vidrio en activarse. Si el rociador no opera en el tiempo especificado, el rociador falla la prueba y todos los rociadores representados por ese rociador de prueba deben ser reemplazados. Un ejemplo de una máquina para hacer dicha prueba se muestra a continuación.

El porqué los diferentes tipos de rociadores tienen frecuencias de prueba diferentes se basa en la confianza de cada una de las tecnologías. A manera de ejemplo, los rociadores de respuesta rápida son un avance relativamente reciente en la tecnología de rociadores, habiendo aparecido en la industria a principios de la década de 1980. Los requisitos de frecuencias de prueba de 25 años y 20 años, en lugar de la frecuencia típica de 50 años para los rociadores de respuesta estándar, se incluyen en la norma porque aún no se conoce el desempeño a largo plazo de estos rociadores relativamente nuevos.
La frecuencia reducida tiene como objetivo identificar problemas potenciales temprano en el ciclo de vida de los rociadores de respuesta rápida, en lugar de esperar a la prueba de 50 años requerida para rociadores cuyo desempeño ya es bien conocido. A medida que se prueben más rociadores de respuesta rápida en los próximos años, el Comité de Inspección, Prueba y Mantenimiento de Sistemas Basados en Agua tiene la intención de monitorear su desempeño y ajustar el requisito de frecuencia de prueba si no se identifican problemas significativos.
Otras pruebas del sistema de rociadores
Los dispositivos de iniciación de alarma de flujo de agua, como los interruptores de flujo tipo paleta (vane-type), deben inspeccionarse trimestralmente y probarse semestralmente. La prueba debe simular la activación de un único rociador del tamaño de orificio más pequeño instalado en el sistema.
La activación del dispositivo debe generar una alarma audible en el sitio dentro de un máximo de 5 minutos (según NFPA 13). Sin embargo, para la activación del circuito de iniciación de alarma (la señal que llega al panel de incendio), el tiempo máximo permitido es de 90 segundos (según NFPA 72).
En sistemas de tubería húmeda, la prueba se realiza abriendo la conexión de prueba del inspector (Inspector’s Test Connection). Si se utilizan dispositivos con funciones de prueba automática integral, se permite su uso, pero se debe realizar una prueba física abriendo la conexión del inspector al menos una vez cada 3 años. Es una buena práctica verificar que la central de monitoreo reciba la señal correctamente y con la descripción exacta (que no llegue como “falla” o “trouble”, sino como “alarma”).
| Dispositivo | Inspección | Prueba | Tiempo Límite (Alarma) |
| Interruptor de flujo (Tipo Paleta) | Trimestral | Semestral | 90 seg (Panel) / 5 min (Local) |
| Interruptor de Presión | Trimestral | Semestral | 90 seg (Panel) / 5 min (Local) |
| Gong de Motor de Agua | Trimestral | Semestral | 5 minutos |
Tareas de mantenimiento del sistema de rociadores
Básicamente el mantenimiento a los rociadores, de ser el caso, es su reemplazo. El mantenimiento de los rociadores es un proceso estrictamente regulado que prohíbe cualquier intento de “reparación” de un rociador defectuoso. Los rociadores que presenten señales de fallas visuales, hayan cumplido su ciclo de vida útil sin pasar pruebas de laboratorio, o hayan sido expuestos a un incendio (donde la AHJ determine que su integridad fue comprometida), deben ser removidos y desechados.
Un punto técnico vital es la integridad del sellado: cualquier rociador con conexión roscada que haya sido retirado de su accesorio por cualquier motivo (excepto rociadores secos bajo ciertas condiciones) no puede volver a instalarse. Esto se debe a que el torque aplicado durante la primera instalación deforma la rosca y el sello para asegurar la estanqueidad; una segunda instalación no garantiza que el rociador no gotee o falle bajo presión.
Al elegir un repuesto, no es obligatorio que sea de la misma marca, pero sí debe ser funcionalmente idéntico. Esto incluye el Índice de Tiempo de Respuesta (RTI): nunca se debe reemplazar un rociador de respuesta rápida por uno de respuesta estándar, ya que esto alteraría el tiempo de activación calculado en el diseño hidráulico original.
El mantenimiento correctivo de los rociadores bajo la NFPA 25 se rige por un principio de integridad absoluta, donde se prohíbe terminantemente cualquier intento de limpieza profunda o reparación de componentes que presenten fallas visuales, debiendo ser estos removidos y desechados de inmediato. Esta rigurosidad se extiende a la prohibición de reinstalar cualquier rociador de conexión roscada que haya sido retirado de su accesorio original, ya que la deformación mecánica de la rosca durante el primer montaje impide garantizar la estanqueidad en un segundo uso, obligando así a la instalación de una unidad nueva. Al ejecutar estas sustituciones, es imperativo asegurar una compatibilidad técnica total, verificando que el repuesto coincida exactamente en su factor K, orientación y, especialmente, en su Índice de Tiempo de Respuesta (RTI), evitando la práctica errónea de mezclar rociadores de respuesta estándar con rápida. Esta gestión se complementa con la obligatoriedad de mantener en la propiedad un gabinete de repuestos debidamente equipado, el cual no solo debe contener un stock mínimo proporcional al tamaño del sistema, sino también las llaves de instalación específicas para cada modelo y una representación de todos los rangos de temperatura presentes en la edificación, garantizando así que el sistema pueda ser restaurado a su condición de diseño original de manera inmediata ante cualquier eventualidad.
Los otros componentes del sistema de rociadores, tales como válvulas, se atienden en otros capítulos de la NFPA 25 que iremos desarrollando en cada post.
Acciones requeridas en los componentes del sistema de rociadores
Siempre que un componente de un sistema de rociadores sea ajustado, reparado, reacondicionado o reemplazado, deben llevarse a cabo las acciones requeridas en la siguiente tabla
| Componente | Ajustar | Reparar/ Reacondicionar | Reemplazar | Acción requerida |
|---|---|---|---|---|
| Componentes del descarga de agua | ||||
| Solución anticongelante | — | — | X | Solución de prueba para verificar que no se haya diluido de manera inaceptable |
| — | — | — | Inspeccionar fugas a la presión de trabajo del sistema | |
| Conexiones del cuerpo de bomberos | X | X | X | Ver Capítulo 13 |
| Tubería y accesorios que afectan a no más de 20 rociadores | X | X | X | Inspeccionar fugas a la presión de trabajo del sistema |
| Tubería y accesorios que afectan a más de 20 rociadores | X | X | X | Prueba hidrostática de acuerdo con NFPA 13 |
| Rociadores, independientemente de la cantidad | X | — | X | Inspeccionar fugas a la presión de trabajo del sistema |
| Componentes de alarma y de supervisión | ||||
| Sistema de detección para sistema de diluvio o de acción previa | X | X | X | Prueba operativa para verificar cumplimiento con NFPA 13 y/o NFPA 72 |
| Interruptor de alta y baja presión de aire | X | X | X | Prueba operativa de ajustes alto y bajos |
| Dispositivo de flujo de agua de tipo interruptor de presión | X | X | X | Prueba operativa con el uso de la conexión de prueba para inspección o la válvula de prueba de derivación de alarma |
| Dispositivo iniciador de señal de supervisión de válvula | X | X | X | Prueba para verificar cumplimiento con NFPA 13 y/o NFPA 72 |
| Dispositivo de flujo de agua de tipo aleta | X | X | X | Prueba operativa con el uso de la conexión de prueba para inspección |
| Campana de motor hidráulico | X | X | X | Prueba operativa con el uso de la conexión de prueba para inspección |
| Componentes para prueba y mantenimiento | ||||
| Compresor de aire | X | X | X | Prueba operativa para verificar cumplimiento con NFPA 13 |
| Dispositivo automático de mantenimiento de aire | X | X | X | Prueba operativa para verificar cumplimiento con NFPA 13 |
| Drenajes auxiliares | X | X | X | Inspeccionar fugas a la presión de trabajo del sistema; prueba del drenaje principal |
| Manómetros | X | — | X | Verificar a 0 bar (0 psi) y presión de trabajo del sistema |
| Conexión de prueba para inspección | X | X | X | Inspeccionar fugas a la presión de trabajo del sistema; prueba del drenaje principal |
| Drenaje principal | X | X | X | Prueba del drenaje principal |
| Componentes estructurales | ||||
| Soporte colgante/arriostramiento sismorresistente | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con NFPA 13 |
| Soportes de tuberías | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con NFPA 13 |
| Componentes informativos | ||||
| Letrero informativo del anticongelante | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con esta norma |
| Letrero informativo general | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con esta norma |
| Letrero informativo del diseño hidráulico | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con NFPA 13 y con esta norma |
| Letreros de identificación | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con NFPA 13 y con esta norma |
| Letrero informativo | X | X | X | Inspeccionar para verificar cumplimiento con esta norma |
Conclusiones y Recomendaciones Finales
Tras este recorrido por el Capítulo 5 de la NFPA 25 (Edición 2026), podemos extraer las siguientes lecciones clave para garantizar la confiabilidad operativa de los sistemas de rociadores:
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La confiabilidad no es eterna: Aunque los sistemas de rociadores tienen una tasa de éxito superior al 90%, esta depende directamente del rigor en el IPM. Un sistema “estático” es propenso a fallas invisibles (corrosión, obstrucciones o fatiga de materiales) que solo se detectan con inspecciones y mantenimientos programados.
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El factor humano como riesgo principal: Gran parte de las deficiencias críticas, como la obstrucción por almacenamiento o la pintura sobre rociadores, no son fallas del equipo, sino el resultado de operaciones diarias inadecuadas que el IPM debe corregir.
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Criterio de “Tolerancia Cero” en componentes: La NFPA 25 es clara: un rociador con fugas, pintura o que ha sido removido de su rosca, no se repara, se reemplaza. La seguridad del conjunto listado es indivisible.
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Inversión vs. Gasto: Realizar pruebas de laboratorio oportunas (especialmente en rociadores de respuesta rápida a los 25 años) evita reemplazos masivos innecesarios y garantiza que la inversión inicial en protección siga vigente.
Importancia del IPM en el Mercado Colombiano
En Colombia, la implementación de tareas de IPM bajo estándares internacionales como la NFPA 25 cobra una relevancia especial por las siguientes razones:
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Cumplimiento de la NSR-10: Aunque la Norma Sismo Resistente colombiana se enfoca en el diseño e instalación, la responsabilidad del propietario de mantener los sistemas operativos es un requisito legal implícito para garantizar la seguridad de la vida y el cumplimiento de las pólizas de seguro, contenido en la misma NSR-10.
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Cultura de Prevención y Seguros: Las aseguradoras en Colombia son cada vez más estrictas. Contar con un registro de IPM detallado no es solo una buena práctica técnica, sino un respaldo legal y financiero ante siniestros. Un sistema sin mantenimiento puede ser causal de pérdida de cobertura.
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Crecimiento de Riesgos Logísticos: Con el auge de los centros de distribución y bodegas de gran altura en zonas como la sabana de Bogotá o Cartagena, el cumplimiento de las recomendaciones de la NFPA 25 garantizan el buen funcionamiento de los sistemas de RCI, disminuyendo las pérdidas por mal desempeño.